Interoperabilidad
- Introducción
- Formatos
- IFC
- DWG
- Flujo de trabajo en OpenBIM
- Flujo de trabajo en Autodesk
1. Introducción
La interoperabilidad es la capacidad de distintos programas y sistemas para intercambiar información de forma comprensible y reutilizable, manteniendo el significado de los datos. En el sector de la construcción es clave porque permite que distintos agentes y disciplinas trabajen de manera coordinada, reduciendo errores y garantizando la continuidad de la información a lo largo de todo el proyecto.
En la metodología BIM, la interoperabilidad es fundamental, ya que BIM se basa en el trabajo colaborativo y no en un único software. Gracias a estándares como IFC o BCF, los modelos pueden compartirse entre distintas herramientas, facilitando el enfoque OpenBIM y asegurando que la información siga siendo útil en todas las fases del ciclo de vida del edificio.
En Revit, la interoperabilidad se concreta en la posibilidad de vincular modelos, exportar e importar IFC y compartir tanto geometría como datos. Su principal fortaleza es el manejo de información paramétrica, pero es importante modelar con criterio y definir bien los estándares desde el inicio, ya que la interoperabilidad no es automática y depende en gran medida de cómo se gestione el modelo.
2. Formatos
Los formatos de archivo como IFC, DWG u otros son la forma en que los programas guardan y comparten la información de un proyecto. Sirven para almacenar geometría, datos y documentación, y permiten que distintos softwares y profesionales puedan intercambiar información a lo largo del proceso de diseño, construcción y gestión del edificio.
Cada formato responde a un objetivo distinto. Algunos, como IFC, están pensados para la interoperabilidad BIM y el intercambio abierto de información entre plataformas; otros, como DWG, se centran principalmente en la representación gráfica. Su principal ventaja es que facilitan la colaboración y la continuidad del trabajo, pero también tienen limitaciones, ya que no todos conservan el mismo nivel de información ni se interpretan igual en todos los programas.
Conocer los distintos formatos y saber cuándo usar cada uno es clave para elegir el más adecuado según la fase del proyecto, el tipo de información que se quiere compartir y el nivel de colaboración necesario.
2.1. IFC
El formato IFC (Industry Foundation Classes) es un estándar abierto de intercambio de información BIM desarrollado por buildingSMART. Su objetivo es permitir que los modelos de un edificio puedan compartirse entre distintos programas y agentes sin depender de un software concreto, manteniendo tanto la geometría como la información asociada a los elementos.
A diferencia de otros formatos más gráficos, el IFC describe los objetos del modelo como elementos constructivos reales (muros, forjados, puertas, instalaciones, etc.) junto con sus propiedades y relaciones. Esto lo convierte en la base del enfoque OpenBIM, facilitando la colaboración, la coordinación entre disciplinas y la continuidad de la información a lo largo de todo el ciclo de vida del edificio, aunque su correcta utilización depende de una buena configuración y un modelado adecuado desde el origen.
En el formato IFC, las Classes, Types y Psets son los conceptos básicos que organizan y dan significado a la información del modelo.
- Las Classes (clases IFC) definen qué es cada elemento dentro del modelo. Representan categorías estándar como muros, puertas, forjados o espacios, y establecen su comportamiento y sus relaciones con otros elementos. Gracias a las clases, los distintos programas pueden reconocer un objeto como un elemento constructivo concreto y no solo como geometría.
- Los Types (tipos) permiten definir características comunes para varios elementos iguales. Por ejemplo, varias puertas pueden pertenecer al mismo tipo y compartir dimensiones, materiales o propiedades, evitando duplicar información y facilitando la coherencia del modelo.
- Los Psets (Property Sets) son conjuntos de propiedades asociadas a clases o tipos. Contienen la información no gráfica del elemento, como datos técnicos, clasificaciones, códigos, valores térmicos o información de mantenimiento. Son los que convierten al IFC en un formato informativo y no solo geométrico
2.2. DWG
El formato DWG es un formato de archivo propietario desarrollado por Autodesk y ampliamente utilizado en el sector de la arquitectura, la ingeniería y la construcción. Su función principal es almacenar información gráfica en 2D y 3D, siendo durante años el estándar de facto para la elaboración y el intercambio de planos técnicos entre profesionales y programas de diseño.
A diferencia de los formatos BIM, el DWG está orientado principalmente al dibujo y la representación, no a la gestión de información. Aunque puede contener geometría 3D y algunos datos asociados, no define los elementos como objetos constructivos inteligentes, sino como líneas, bloques o superficies. Por ello, es muy útil para documentación, detalles constructivos y compatibilidad con flujos de trabajo tradicionales, pero presenta limitaciones en entornos BIM, ya que no mantiene relaciones ni información paramétrica como lo hace un formato como IFC.
3. Flujo de trabajo en OpenBIM
El flujo de trabajo en OpenBIM se basa en la colaboración entre distintos agentes y softwares mediante estándares abiertos. Cada disciplina desarrolla su modelo en la herramienta que considere más adecuada, siguiendo unos criterios comunes definidos previamente, y lo exporta a un formato estándar, normalmente IFC. Estos modelos se comparten en un entorno común de datos, donde pueden ser consultados, coordinados y revisados sin necesidad de utilizar el programa original con el que fueron creados.
A partir de estos modelos federados se realiza la coordinación técnica, la detección de interferencias y la gestión de incidencias, que se comunican mediante formatos abiertos como BCF. Cada equipo corrige su modelo de origen y vuelve a compartirlo, manteniendo siempre la autoría y la trazabilidad de la información. De este modo, OpenBIM garantiza un flujo de trabajo abierto, transparente y compatible a lo largo de todas las fases del proyecto.
4. Flujo de trabajo en Autodesk
En el entorno de Autodesk, el flujo de trabajo está diseñado para que las distintas disciplinas puedan colaborar de manera eficiente dentro de un ecosistema integrado. Cada profesional puede trabajar en la herramienta más adecuada para su función: arquitectos en Revit Arquitectura, ingenieros en Revit Estructuras o Revit MEP, topógrafos en Civil 3D y dibujantes en AutoCAD. Los modelos se pueden vincular o importar directamente entre programas, lo que permite, por ejemplo, tomar un modelo arquitectónico de Revit y usarlo en Navisworks para coordinación y detección de interferencias, o generar planos constructivos en AutoCAD sin perder la información esencial. Esta integración reduce errores de interpretación y evita duplicar esfuerzos, ya que se mantiene gran parte de la información paramétrica y los datos asociados a cada elemento.
Además, Autodesk ofrece plataformas de colaboración en la nube, como Autodesk Construction Cloud o BIM 360, que funcionan como un entorno común de datos (CDE). En este espacio centralizado, todos los modelos, documentos y registros de incidencias se almacenan y se pueden consultar en tiempo real, garantizando trazabilidad y control de versiones. Esto facilita la coordinación entre equipos, la comunicación de cambios y la gestión de proyectos complejos, incluso cuando los participantes están en distintas ubicaciones.
El flujo de trabajo en Autodesk combina la flexibilidad de trabajar con distintos programas especializados con la eficiencia de un ecosistema cerrado, donde los intercambios son más rápidos y fiables que con formatos abiertos, aunque depende de que todos los equipos utilicen herramientas del mismo ecosistema para aprovechar al máximo sus ventajas. Al final, se busca mantener la coherencia del modelo, la información paramétrica y la colaboración continua durante todas las fases del proyecto.